KOKEDAMAS



CUIDADOS



Habitualmente hacemos kokedamas con plantas duras que no necesitan muchas atenciones, así que cuidar tu kokedama puede ser sencillo. Sin embargo, no hay que olvidar que son seres vivos y que necesitan de tu atención y tu cariño de vez en cuando.

El riego se realiza por inmersión: tienes que sumergir la bola de musgo en un recipiente con agua, la kokedama empezará a hacer burbujas en la base del tallo. Una vez dejen de salir burbujas significará que ya no absorbe más agua, ya puedes sacarla del agua, darle un pequeño apretón para eliminar el exceso de agua y dejarla terminar de escurrir donde prefieras o en el mismo sitio donde la colocas habitualmente.



Algunas plantas necesitan un riego semanal, todo depende del tipo y tamaño de la planta. Cuando la planta está lista para ser hidratada, se sentirá ligera, así que verifica siempre su peso antes de regar.


Para que tu kokedama se conserve bella y en salud, cada tres meses puedes añadir abono liquido en el agua de riego.


Las kokedamas pueden vivir en interior y/o exterior según el tipo de planta, en general no aman las temperatura extremas. La mayoría de las kokedamas necesitan luz así que trata de colocar tu kokedama en un sitio adecuado.